viernes, 6 de agosto de 2010

sms

Empieza por la vibración, aparece una luz y se escucha débilmente un sonido sordo. ¡BINGO! La llegada de un nuevo sms. ¿Qué me deparará este mini texto?

_ s tard, xro ncesito ablr. n 10 min stoy n tu casa. _

Bien, empezamos bien. Mi ex quiere hablar, a las dos de la madrugada. Sospechoso, ¿no?

- Dime Patrick, ¿qué es tan grave que me molestas a estas horas?
- Perdón, no sabía con quién hablar y tú eres la única que me entiende.
- ¿Qué pasa?
- Mi padre.
- ¿Te ha pegado?
- No, a mi no, a mi hermana.
- ¡Será cabrón! ¿Qué vas a hacer?
- Por ahora irme de casa. Y había pensado, que tal vez tú…como vives sola y tienes un cuarto libre…
- Patrick, sabes que si dejo que te quedes es porque me das pena, ¿no?
- Sí…
- No pasará nada, lo sabes, ¿no?
- Sí…
- Vale, y la otra cosa es que, me tienes que tener al corriente, quiero que me cuentes todo lo que pretendes hacer.
- En cuanto consiga reunir todo lo que necesito, te lo cuento.

Y es por esto por lo que me enamoré de este chico. Esta faceta, creo que es encantadora. Sí, hace lo que sea por la gente que le importa y luego se preocupa de sí mismo. En cambio, su otra faceta, me acojona…
Decía que la quería.
Decía que la amaba.
Decía que era su vida.
Decía que no podría salir adelante sin ella.


Y una mierda. Eso es lo que pienso. La jodió, pero bien jodida. La dejó hecha una mierda. No quería seguir viviendo, pero yo la ayudé. Yo la animé y la obligué a seguir con su vida. Que ese tío era un mierdas, porque eso es lo que era, un simple mierdas.


Va a ser verdad lo que decía mi padre: "la gente miente más que habla".

martes, 20 de julio de 2010

- Esto no tiene sentido.
- Por qué no?
- Porque sabes que no te quiero, que lo que siento por ti es pura atracción física debido a tu parecido con cierta persona.
- Pero ya sabes que a mi no me importa. Que soy de los que piensan que el roce hace el cariño, y que algún día me querrás por lo que soy y no por lo que parezco. Dicen que la esperanza es lo último que se pierde y yo todavía no la he perdido..

sábado, 17 de julio de 2010

- Tengo miedo.
- ¿A qué le tienes miedo?
- A un montón de cosas.
- ¿Cómo cuáles?
- Tengo miedo a no ser nadie en la vida y acabar viviendo en unos cartones en la Gran Vía pidiendo limosna. Tengo miedo a acabar sola, sin nadie a mi lado, sólo con la compañía de una docena de gatos y me llamen "esa vieja loca de los gatos". Tengo miedo a casarme con un hombre encantador que con el paso del tiempo se convierta en un horrible maltratador. Tengo miedo a morir sin haber hecho todas aquellas cosas que me propuse con 18 años. Tengo miedo a no cumplir con las expectativas que la gente ha puesto en mí. Tengo miedo a que tú me dejes de querer y yo llore por ti toda mi vida. Tengo miedo...al miedo.

domingo, 11 de julio de 2010

No sabía cómo decírselo, aún no estaba preparada, así que decidí no contarle nada. Al día siguiente me marcharía al hospital de Suiza y no volvería a saber de mi.


Hoy en día, me arrepiento de lo que hice. Todo podría haber sido diferente. Ya me he curado, ya estoy en mi casa, ya llevo una vida normal, pero nunca logré olvidarlo. Y él a mi tampoco, pero no me puede perdonar. Él sufrió mucho por mi, por lo nuestro, pero yo nunca supe nada. Mis padres y amigos no me lo contaron por miedo a hacerme más daño y es por eso que lo he perdido. No pretendo echarles la culpa, pero me hace sentir mejor.

lunes, 5 de julio de 2010

Memories

¿Recuerdas esas noches en la playa en las que estábamos agarrados de la mano y mirábamos las estrellas? En una de ellas me juraste amor eterno. Lo recuerdo perfectamente. Te giraste y me miraste a los ojos y dijiste que el día que no hubiera estrellas en el cielo y ni siquiera entonces dejarías de quererme. Y fue verdad. Aquí seguimos, siendo viejecitos y queriéndonos como el primer día e incluso más. Decirte que te quiero se queda corto, muy corto Sean.

jueves, 1 de julio de 2010

Full moon.

Noche calurosa. De verano, a mediados de agosto. En donde mejor se estaba era al aire libre, y allí se encontraba él. Tumbado en la colina, en su lugar de siempre admirando la luna llena. Le encanta eso. Espera con ansias la llegada de la noche con luna llena. Y a mi me encanta salir al porche y verlo disfrutar. Es el momento del día en el que más feliz se encuentra. Pensé que después de la pérdida de su mujer no volvería a verlo feliz, pero me equivoqué. No debería molestarlo...¡MIERDA! Me ha oído...
- Bobby, bonito, ven. - le llamo y viene meneando la cola, eso es que está feliz, por fin.